El IPC de junio marcó 1,9%, el registro más bajo en diez meses, con una desaceleración particularmente marcada en el capítulo de alimentos y bebidas. Distintos economistas coincidieron en que el proceso de desinflación continúa, aunque advirtieron que julio podría volver a ubicarse en torno al 2% por factores estacionales.
Desde MM Investments remarcaron que el traslado a precios de la suba del dólar registrada en junio, la evolución de los servicios regulados por sobre los bienes, y el margen para que las tasas en pesos acompañen a la desinflación, serán los frentes clave para confirmar si la baja del índice logra consolidarse en los próximos meses.
El equipo de Research también señaló que, de sostenerse esta tendencia, el Gobierno ganaría margen de maniobra en materia cambiaria y de tasas, aunque el resultado dependerá en gran medida de la dinámica del tipo de cambio en la segunda mitad del año.
Esta es una síntesis propia de MM Investments basada en la nota original de Ámbito Financiero.
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